Skip to content

El 61% de las empresas ya ha sufrido brechas en su IA: el aviso de IBM y Palo Alto que muchos despachos aún no están viendo

01 abr., 2026 28
El 61% de las empresas ya ha sufrido brechas en su IA: el aviso de IBM y Palo Alto que muchos despachos aún no están viendo

En la inteligencia artificial, el discurso dominante sigue siendo el de la eficiencia, la automatización y la productividad.

Pero hay otra realidad que empieza a imponerse con datos: la IA también está ampliando la superficie de ataque de las empresas.

Un reciente informe conjunto de IBM y Palo Alto Networks, basado en la visión de 1.000 altos ejecutivos, pone cifras a esa realidad. Y las conclusiones no son precisamente tranquilizadoras.

La cifra que cambia la conversación

El dato más relevante del informe es también el más contundente: El 61% de las organizaciones ya ha sufrido brechas relacionadas con sus activos o modelos de inteligencia artificial. [Revista Byte]

No hablamos de un riesgo futuro. Hablamos de un problema presente.

Este dato es especialmente significativo porque refleja algo que muchas empresas aún no han asumido: la IA no solo introduce oportunidades, introduce nuevas vulnerabilidades.

El problema estructural: la velocidad de la amenaza

Uno de los hallazgos clave del informe es el desfase entre ataque y defensa.

Las amenazas basadas en inteligencia artificial evolucionan a un ritmo mucho más rápido que las soluciones tradicionales de ciberseguridad.

Esto genera una situación crítica:

  • Los sistemas defensivos se diseñan para amenazas conocidas
  • La IA permite generar ataques nuevos de forma dinámica
  • La capacidad de adaptación del atacante supera a la del defensor

El resultado es un escenario donde la seguridad deja de ser reactiva… pero tampoco consigue ser completamente preventiva.

El gran cuello de botella: la integración

Otro dato clave del informe apunta a un problema menos visible, pero igual de importante: El 80% de los líderes considera prioritario integrar la nube híbrida con la seguridad.

Esto revela una tensión clara en las organizaciones.

Por un lado:

  • La IA necesita escalar en entornos cloud
  • Los datos están distribuidos entre sistemas
  • Los modelos se entrenan y despliegan en múltiples capas

Por otro:

  • La seguridad sigue fragmentada
  • Las herramientas no están unificadas
  • La visibilidad es limitada

El resultado es un ecosistema complejo donde cada punto de conexión es un posible punto de vulnerabilidad.

La gran brecha: solo el 24% está realmente preparado

Quizá el dato más preocupante no es el de los ataques. Es el de la preparación.

Solo un 24% de las organizaciones ha alcanzado un nivel de madurez suficiente, integrando:

  • Gobernanza avanzada
  • Gestión de riesgos
  • Operaciones de seguridad alineadas

Esto implica que el 76% restante está operando con IA sin una estructura sólida de protección.

Y esto, en términos estratégicos, es un problema mayor que el propio ataque.

El cambio de paradigma: la ciberseguridad deja de ser técnica

El informe deja una conclusión clara: Escalar la IA de forma segura no es un reto técnico. Es un reto estratégico.

Esto supone un cambio profundo en cómo las empresas deben abordar la seguridad.

Ya no se trata de:

  • Instalar herramientas
  • Cumplir normativas
  • Reaccionar a incidentes

Se trata de:

  • Diseñar la seguridad desde el origen
  • Integrarla en los procesos de negocio
  • Alinearla con los objetivos estratégicos

Los cuatro pilares que definen a las empresas que sí lo están haciendo bien

IBM y Palo Alto identifican cuatro elementos clave que marcan la diferencia:

Gobernanza de activos
Las empresas más avanzadas saben exactamente qué modelos utilizan, con qué datos se entrenan y dónde están desplegados.

Operaciones integradas
La IA no está aislada. Forma parte de las operaciones y, por tanto, de la seguridad.

Gestión avanzada del riesgo
No se trata solo de proteger, sino de anticipar y priorizar riesgos.

Ecosistema alineado con el negocio
La seguridad no es un coste. Es un habilitador del crecimiento.

El error más común: pensar que “esto no aplica a mi despacho”

Uno de los sesgos más peligrosos es pensar que la ciberseguridad avanzada solo afecta a grandes empresas.

Pero la realidad es otra:

  • Los despachos gestionan datos altamente sensibles
  • Son objetivos frecuentes de ataques
  • Tienen menor capacidad defensiva

Y ahora, además, incorporan IA.

Es decir: más valor para el atacante, más superficie de ataque y menos protección estructurada