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El absentismo laboral en España: por qué crece y qué pueden hacer los despachos profesionales

28 ene., 2026 63
El absentismo laboral en España: por qué crece y qué pueden hacer los despachos profesionales

En los últimos años, el absentismo se ha convertido en uno de los “termómetros” más sensibles del mercado laboral en España. Y, aunque el debate público a veces mezcla conceptos (permisos, ausencias injustificadas, bajas médicas…), la mayor parte del fenómeno se explica por algo muy concreto: el incremento y la duración de las bajas por incapacidad temporal por contingencias comunes (ITCC) (enfermedad común y accidentes no laborales), junto con un peso creciente de factores psicosociales como el estrés, la ansiedad o el burnout.

En despachos profesionales (asesorías, gestorías, consultoras, bufetes…), el absentismo suele tener un impacto desproporcionado: equipos ajustados, mucha estacionalidad como cierres fiscales, campañas, juicios…, trabajo de alta concentración y una experiencia del cliente muy dependiente de personas clave. Por eso conviene entender qué está pasando y cómo prevenir.

¿Ha crecido el absentismo en España?

Si, como podemos ver en distintas fuentes coinciden en que el absentismo se mantiene en niveles altos y, sobre todo, que la incapacidad temporal explica una parte creciente del total.

El INE, a través de la Encuesta Trimestral de Coste Laboral (ETCL), mide el tiempo trabajado y no trabajado y es una de las referencias oficiales para seguir la evolución.

Randstad Research publica informes periódicos con tasa de absentismo (total y por IT), por sectores y CCAA. Por ejemplo, su informe del 4T 2024 situó el absentismo en torno al 6,7% de las horas pactadas y el absentismo por IT alrededor del 5,2% (según su metodología y periodo).

La AMAT (mutuas) ha documentado un fuerte aumento del absentismo ligado a ITCC entre 2018 y 2024, incluyendo estimaciones de equivalencia en “trabajadores/año” y el aumento de procesos de muy larga duración.

Aunque la tasa pueda oscilar por trimestres, el “motor” del problema está siendo más procesos de baja y más duración, especialmente en contingencias comunes.

¿Qué pasa en los despachos profesionales?

Aquí hay un matiz importante: en estadísticas sectoriales amplias, algunas actividades profesionales como jurídicas, consultoría, informática, etc… suelen aparecer con tasas de absentismo inferiores a otros sectores de servicios más intensivos en turnos, tareas físicas o alta rotación.

Pero eso no significa que el riesgo sea bajo. En los despachos, el absentismo se expresa de otra manera:

  • Bajas largas de perfiles técnicos o seniors que “sostienen” carteras.
  • Presentismo (estar, pero rendir muy por debajo por agotamiento o malestar), que no siempre se registra como absentismo… hasta que estalla.
  • Picos de estrés estacionales (campañas fiscales/contables, litigios, cierres) que elevan el riesgo de episodios de ansiedad, insomnio, migrañas, contracturas o recaídas.

En los despachos ya hay muchas referencias a ello: por ejemplo, este artículo sobre burnout en despachos lo conecta con carga mental, exigencia y necesidad de prevención. 

Causas principales: emocional, físico… y también “sistema”

Cuando preguntamos “¿por qué crece?”, es tentador quedarse en explicaciones individuales (“la gente hace menos ejercicio”, “hay más ansiedad”). Pero la realidad suele ser multicausal:

A) Salud mental y factores psicosociales (estrés crónico, ansiedad, burnout)

La OMS define el burn-out como un fenómeno ocupacional derivado del estrés crónico en el trabajo que no se ha gestionado con éxito (ICD-11).

En España, el INSST también recoge esta conceptualización y orienta la prevención desde la psicosociología del trabajo

En profesiones jurídicas, hay evidencia de alta prevalencia de estrés y barreras para hablar de salud mental: por ejemplo, el estudio de Fundación ICAM sobre salud mental en la abogacía (Madrid) apunta a una problemática relevante que requiere abordaje sostenido

Cómo aterriza en despachos: plazos, atención al detalle, presión de cliente, urgencias continuas, poca desconexión digital y cultura de “aguantar” hasta el límite.

B) Salud física: sedentarismo, ergonomía y trastornos músculo-esqueléticos

En despachos, es muy común que la causa inicial sea “pequeña” (cervicalgia, lumbalgia, tendinitis, cefaleas por tensión, fatiga visual) y se vuelva crónica por:

  • Muchas horas sentadas sin pausas reales
  • Puestos de trabajo mejorables
  • Picos de horas extra en campañas

Esto no solo aumenta bajas: también alimenta el presentismo y el cansancio acumulado.

C) Factores organizativos y de gestión (no “personales”)

En la práctica, gran parte del absentismo en ITCC se amplifica por elementos de sistema:

Demoras en atención sanitaria, diagnósticos y tratamientos que alargan procesos. (Este punto aparece recurrentemente en el debate social y empresarial.)  

Procesos de ITCC más frecuentes y largos, y crecimiento de procesos de larga duración, según AMAT.  

  • Diseño del trabajo: mala planificación de cargas, dependencia de “personas imprescindibles”, poca estandarización, picos previsibles que se gestionan tarde.

D) Falta de ejercicio y hábitos: sí, influye… pero no actúa sola

La falta de actividad física y el sueño insuficiente aumentan el riesgo de dolor musculoesquelético y empeoran la regulación del estrés. Pero suele ser consecuencia y causa a la vez: cuando el despacho entra en modo campaña permanente, el ejercicio desaparece, la recuperación cae y el riesgo sube.

Señales de alarma típicas en despachos profesionales

Si estás viendo varias de estas señales, probablemente el absentismo “serio” llegue después:

  • Aumento de errores y retrabajo en semanas de carga alta
  • Rotación o intención de salida en perfiles clave
  • Equipos “siempre al límite” y dependencia de héroes
  • Más consultas médicas por ansiedad/insomnio, migrañas, contracturas
  • Baja participación en formación interna o mejora de procesos (“no hay tiempo”)

Qué hacer: un plan realista para reducir absentismo (sin caer en el “control”)

Medir bien

Distingue al menos:

  • Bajas médicas (ITCC/IT profesional)
  • Permisos y conciliación (derechos)
  • Ausencias injustificadas (minoritarias en muchos despachos)

Apóyate en fuentes comparables

Atacar el origen: cargas, picos y dependencia de personas

  • Calendario anual de picos (fiscal, contable, mercantil, laboral)
  • Refuerzos temporales planificados
  • Checklists y plantillas para bajar retrabajo
  • “Backups” reales en tareas críticas (mínimo 2 personas por proceso)

Prevención psicosocial (de verdad, no “cartelería”)

  • Formación a managers en detección temprana (estrés, burnout)
  • Reglas de desconexión digital en campaña (aunque sea parcial)
  • Reuniones cortas de priorización: qué no se hace esta semana

Ergonomía + pausas + micro-hábitos (impacto alto, coste bajo)

  • Ajustes de pantalla, silla, altura y teclado
  • Pausas de 2–3 minutos cada 50–60 min (recordatorios)
  • “Higiene visual” y estiramientos guiados 2 veces al día en campaña

Coordinación con mutua/servicio de prevención y circuitos claros

Cuando hay bajas, lo que más reduce duración es:

  • Intervención temprana
  • Seguimiento humano (no policial)
  • Facilitar reincorporación progresiva si procede

Para contexto de ITCC y su peso en el absentismo, es útil el marco de AMAT.

Cierre: del “absentismo” al “rendimiento sostenible”

En despachos profesionales, el objetivo no debería ser “bajar una tasa” sino proteger la capacidad del equipo para sostener calidad, plazos y servicio al cliente sin quemarse. El absentismo que crece en España está íntimamente ligado a salud (física y mental) y a cómo se organiza el trabajo, además de factores externos como la duración de procesos sanitarios.

La buena noticia: muchas palancas están dentro del propio despacho. Medir mejor, planificar picos, reducir dependencia de personas y prevenir el estrés crónico suele dar resultados rápidos: menos bajas largas, menos presentismo y una cultura más atractiva para retener talento.