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Cloudflare despide al 20% de su plantilla por la IA agéntica

11 may., 2026 57
Cloudflare despide al 20% de su plantilla por la IA agéntica

Hay noticias que parecen llegar de otro mundo. Y luego están las que, si uno las lee con atención, resultan ser un espejo incómodo del propio sector. El anuncio que hizo Cloudflare la semana pasada pertenece a la segunda categoría.

El 7 de mayo de 2026, la compañía estadounidense especializada en ciberseguridad e infraestructura de internet comunicó que eliminaría más de 1.100 puestos de trabajo, lo que equivale al 20% de su plantilla global. No es un recorte motivado por malos resultados. Al contrario: Cloudflare acaba de cerrar el mejor trimestre de su historia, con unos ingresos de 639,8 millones de dólares, un crecimiento interanual del 34%. La empresa tiene más de 4.000 millones de dólares en caja. No necesita recortar para sobrevivir. Recorta para transformarse.

El argumento del cofundador y consejero delegado, Matthew Prince, fue directo: el uso interno de inteligencia artificial en la compañía creció más de un 600% en solo tres meses. Empleados de áreas como ingeniería, finanzas, recursos humanos y marketing pasaron a apoyarse en agentes de IA para ejecutar tareas que antes requerían plantillas más amplias. En sus propias palabras, algunos equipos llegaron a ser entre dos y cien veces más productivos que antes. En ese contexto, ciertos perfiles de soporte, coordinación y administración dejaron de ser necesarios.

Prince añadió algo que merece subrayarse: Cloudflare seguirá contratando agresivamente en áreas de desarrollo de producto y ventas directas. Y proyecta tener más empleados en 2027 que en cualquier momento de 2026. Lo que está cambiando no es el tamaño de la empresa, sino el tipo de personas que necesita.

Esto no es un caso aislado. Esa misma semana, compañías como Upwork, Bill Holdings y Coinbase comunicaron medidas similares, atribuyendo los ajustes al impacto de la IA en su productividad interna. El sector tecnológico está mandando una señal que va mucho más allá de Silicon Valley.

Pero, ¿qué tiene que ver todo esto con un despacho de abogados en Madrid, con una gestoría en Valencia o con una asesoría fiscal en Bilbao?

La IA agéntica ya no es una promesa de futuro

Lo que Cloudflare llama "IA agéntica" son sistemas capaces de ejecutar tareas de forma autónoma, sin que un humano tenga que supervisar cada paso. No hablamos de un asistente que responde preguntas, sino de herramientas que redactan, revisan, analizan y toman decisiones operativas de forma encadenada. El propio Prince señaló que el 100% del código generado internamente mediante estas herramientas ya es revisado por agentes autónomos de IA antes de llegar a producción.

Este salto cualitativo es relevante para cualquier despacho profesional porque los procesos internos de una asesoría o un despacho jurídico tienen una estructura similar a los que Cloudflare ha automatizado: revisión de documentos, elaboración de informes, clasificación de expedientes, gestión de plazos, atención a consultas recurrentes. Son tareas de alto volumen y baja variabilidad, exactamente el tipo de trabajo que los agentes de IA están aprendiendo a hacer bien.

Los datos españoles confirman la tendencia

La situación en España sigue una trayectoria paralela. Según el informe Radiografía de Empleos y Sectores Emergentes 2025, elaborado por la patronal tecnológica DigitalES, las ofertas de empleo que requieren conocimientos en IA generativa se multiplicaron por doce en apenas dos años en nuestro país, pasando de 256 a 2.228 entre el primer trimestre de 2023 y el mismo periodo de 2025. El dominio de estas herramientas ha dejado de ser un diferenciador para convertirse en un requisito de acceso al mercado.

En el plano del empleo general, un análisis publicado en mayo de 2026 por El Diario de Madrid estima que la inteligencia artificial podría afectar a hasta 2,3 millones de puestos de trabajo en España en los próximos diez años. Sin embargo, el riesgo real de automatización se sitúa en el 5,9% de la fuerza laboral, muy por debajo de la media internacional del 12%, gracias a la estructura del empleo español, donde las tareas interpersonales, creativas y de asesoramiento tienen un peso mayor.

Esto es una buena noticia para los profesionales del sector legal y fiscal. Y también una advertencia: la ventaja competitiva no desaparece sola, pero puede erosionarse rápidamente si la formación no acompaña al cambio tecnológico.

El sector jurídico ya está viendo resultados concretos

Los datos del Informe Future Ready Lawyer 2026, elaborado por Wolters Kluwer, son elocuentes. El 92% de los profesionales jurídicos encuestados ya utilizan al menos una herramienta de IA en su trabajo diario. De ellos, el 62% declara un ahorro de tiempo de entre el 6% y el 20% semanal, y el 52% reporta un incremento de ingresos en esa misma proporción. Son cifras que cualquier socio o director de despacho debería tener sobre la mesa.

En España, la plataforma jurídica Prudencia.ai superó los 2.000 usuarios registrados en sus primeros meses de actividad, según recoge LawAndTrends, lo que refleja una adopción real y creciente en el día a día de abogados y asesores. Las tareas más utilizadas incluyen el resumen de sentencias, la redacción asistida de contratos y el análisis comparativo de jurisprudencia.

La lección de Cloudflare para un despacho profesional

El caso de Cloudflare no enseña que la IA va a eliminar a los abogados, los asesores o los gestores. Enseña algo más preciso: que las organizaciones que integran la IA de forma estructural, rediseñando sus procesos internos en lugar de limitarse a añadir una herramienta puntual, consiguen multiplicar su productividad de una forma que hace inviable la comparación con quienes no lo hacen.

Como analizamos en este blog en el artículo sobre el impacto de la IA generativa en el empleo a partir del estudio de Stanford y el Banco Mundial , los trabajadores que integran la IA en sus tareas triplican su productividad. El tiempo medio para completar tareas de análisis, redacción o resolución de problemas se reduce de noventa a treinta minutos. Y, como señalamos también al analizar el informe de McKinsey sobre agentes IA , el verdadero avance no viene de los copilotos genéricos, sino de los casos de uso diseñados específicamente para una función concreta.

Para un despacho profesional, eso se traduce en una pregunta muy concreta: ¿estamos rediseñando cómo trabajamos, o simplemente añadiendo herramientas a los procesos de siempre?

El debate sobre el empleo tiene otra cara

Sería deshonesto presentar el caso de Cloudflare como una historia de éxito sin matices. La reacción del mercado fue severa: las acciones de la compañía llegaron a caer un 25% en la Bolsa de Nueva York tras el anuncio, reflejando la preocupación de los inversores por los costes de reestructuración y la incertidumbre sobre el crecimiento futuro. La empresa prevé asumir entre 140 y 150 millones de dólares en gastos asociados al ajuste.

Y hay una pregunta de fondo que no tiene respuesta fácil: si la IA aumenta la productividad y genera más riqueza, ¿cómo se distribuye esa ganancia? En el sector de los despachos profesionales, la respuesta debería ser clara: mejorando el servicio al cliente, reduciendo precios en servicios de bajo valor añadido, y liberando tiempo profesional para el asesoramiento estratégico que ningún algoritmo puede reemplazar.

Como señalamos en nuestro artículo sobre la IA como oportunidad para los despachos, no va a desaparecer el abogado ni el asesor. Va a desaparecer el que no sepa trabajar con estas herramientas. El que estratega, el que interpreta la norma compleja, el que habla con el cliente en un momento difícil, ese profesional tiene un futuro más sólido que nunca, siempre que decida ponerse al día.

El 21,1% de las empresas españolas con diez o más empleados ya utiliza IA en 2025, según datos del Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad, ONTSI frente al 12,4% de apenas dos años antes. La velocidad del cambio no deja mucho margen para la espera.

Lo que Cloudflare ha hecho es quitar la careta a un debate que muchos preferían mantener en el terreno de lo abstracto. La IA agéntica no es el futuro. Es el presente. Y los despachos profesionales que empiecen hoy a rediseñar sus procesos internos serán los que lideren el sector mañana.