
El Consejo de Ministros ha aprobado el nuevo modelo de Documento Nacional de Identidad (DNI) en formato digital. Se trata de una aplicación oficial que permitirá a los ciudadanos españoles acreditar su identidad de forma presencial a través del teléfono móvil. Esta medida supone un paso importante dentro de la estrategia nacional de transformación digital, aunque su aplicación será limitada en una primera fase.
El nuevo documento digital, desarrollado por el Ministerio del Interior en colaboración con la Policía Nacional y la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, no sustituye al DNI físico ni al DNI electrónico actual. Es una herramienta complementaria que facilita la identificación en determinados contextos presenciales, con un diseño centrado en la seguridad, la privacidad y la progresividad. [ El Mundo ]
¿Qué es el DNI digital?
El nuevo DNI digital es una versión electrónica del documento físico, emitida por el Ministerio del Interior y gestionada desde el móvil a través de la app oficial ‘miDNI’, disponible desde el 2 de abril de 2025 en Google Play y App Store.
Su principal función es acreditar la identidad de una persona en entornos presenciales sin necesidad de portar el documento físico, siempre que el receptor esté habilitado para aceptarlo. Según Interior, su uso será progresivo y con un plazo de 12 meses para que entidades públicas y privadas se adapten a esta nueva forma de identificación [ El País ]
Usos autorizados en la primera fase
Según explicó el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en rueda de prensa, el nuevo DNI digital podrá utilizarse en cualquier entorno presencial donde se requiera acreditación de identidad. Estos son algunos de los usos contemplados:
- Identificación ante administraciones públicas.
- Firma de contratos bancarios, alquileres o escrituras notariales, siempre de forma presencial.
- Acreditación en procesos de votación.
- Registro en hoteles, alquiler de vehículos o recogida de paquetería.
No obstante, el ministro subrayó que en esta primera fase no servirá para identificarse en Internet ni para realizar trámites telemáticos que exijan firma electrónica o autenticación online. Esto significa que no podrá utilizarse para operar en plataformas digitales como Hacienda, Seguridad Social, banca online o portales de empleo público.
Esta restricción se justifica por motivos de seguridad, madurez tecnológica del sistema y para evitar confusiones con el DNI electrónico, que sí permite operar en línea.
Cómo se obtiene
Para obtener el DNI digital, el ciudadano debe seguir un proceso de registro y activación que puede realizarse de tres formas distintas:
- A través de Internet, utilizando un ordenador con lector de tarjetas inteligentes, accediendo a la web oficial midni.gob.es y usando el DNI electrónico y su PIN.
- De forma presencial, en:
Unidades de Documentación de la Policía Nacional (UNDOC). En este caso es necesario pedir cita previa.
Puntos de Actualización Documental (PAD), que estarán ubicados tanto en comisarías como en algunos ayuntamientos, una novedad que busca facilitar el acceso en entornos municipales.
Una vez realizado el registro, se puede descargar la app "miDNI" en el teléfono móvil. Para activarla, el usuario deberá establecer una contraseña segura (mínimo ocho caracteres, con combinación de mayúsculas, minúsculas, números y símbolos) y activar una capa de biometría (huella o reconocimiento facial). Estos elementos garantizan que solo el titular del documento pueda utilizar la aplicación.
Qué datos muestra y cómo se comparten
Una de las características más innovadoras de esta aplicación es que permite al ciudadano elegir qué datos compartir según el contexto, mediante la generación de un código QR válido solo durante 60 segundos. Existen tres niveles de información:
- Nivel 1 (mínimo): Solo muestra la fotografía y la fecha de nacimiento, útil para acreditar la mayoría de edad, por ejemplo, al acceder a determinados establecimientos.
- Nivel 2 (básico): Incluye nombre, apellidos, sexo, fecha de nacimiento, validez del DNI y fotografía.
- Nivel 3 (completo): Presenta todos los datos del documento físico.
Este sistema permite cumplir con los principios de protección de datos, como el de minimización de la información, recogido en el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). El ciudadano tiene el control sobre su propia identidad digital.
¿Es obligatorio usarlo?
No. El uso del DNI digital es voluntario, pero progresivamente se convertirá en una opción equivalente al DNI físico. A partir del 1 de abril de 2026, todas las entidades públicas y privadas estarán obligadas a aceptar esta forma de identificación si el ciudadano opta por utilizarla.
Eso significa que bancos, notarías, compañías de seguros, administraciones públicas, hoteles y empresas de logística, entre otros, deberán adaptar sus sistemas tecnológicos para permitir la verificación del DNI digital.
Comparación con otros países europeos
España no es el primer país de Europa en adoptar un sistema de identificación digital a través del móvil. Países como Suecia, Estonia o Letonia ya han implementado sistemas similares con éxito. Sin embargo, mientras algunos de ellos permiten su uso online y lo integran plenamente en su administración electrónica, España ha optado por una implantación más prudente, empezando por el ámbito presencial.
Esto tiene ventajas en términos de seguridad, ya que evita exponer los datos personales en entornos digitales masivos sin la debida protección, pero también limita el potencial del nuevo documento como herramienta digital.
Riesgos y desafíos
Aunque se trata de un avance significativo, existen varios aspectos críticos que determinarán el éxito o fracaso de esta medida:
- Brecha digital: Parte de la población, especialmente las personas mayores o sin acceso a smartphones modernos, podría quedar excluida de este sistema si no se establecen mecanismos alternativos.
- Falta de información clara: Muchos ciudadanos podrían confundir el nuevo DNI digital con el DNI electrónico o asumir erróneamente que sustituye al documento físico. La comunicación institucional será clave para evitar malentendidos.
- Seguridad y privacidad: Aunque el sistema está basado en tecnologías seguras, el manejo de datos personales sensibles siempre implica riesgos, especialmente si el dispositivo móvil es perdido, robado o comprometido.
- Capacidad de adaptación de las empresas: No todas las entidades están técnicamente preparadas para implementar un sistema de lectura de DNI digital. Esto puede generar desigualdad en el acceso al servicio y retrasos en la adopción.