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Factura Electrónica: ¿Una amenaza para los asesores o una oportunidad para reinventarse?

03 mar., 2025 45
Factura Electrónica: ¿Una amenaza para los asesores o una oportunidad para reinventarse?

A lo largo de la historia, los cambios en los métodos de trabajo han generado tanto entusiasmo como resistencia. En muchos casos, el rechazo se ha debido al miedo a lo desconocido y a la incertidumbre sobre cómo afectará al empleo. Un claro ejemplo de esto ocurrió durante la Revolución Industrial, cuando los ludistas, artesanos textiles británicos del siglo XIX, protagonizaron una revuelta contra las nuevas fábricas que ponían en riesgo su sustento.

Hoy en día, esta inquietud ha resurgido con la llegada de la inteligencia artificial y su impacto en el mercado laboral. Las opiniones están divididas: algunos la ven como un avance sin precedentes y una fuente de oportunidades, mientras que otros la perciben como una amenaza para el empleo. Lo cierto es que la IA está transformando la manera en que trabajamos, y la clave está en adaptarse y aprovechar sus beneficios en lugar de temerle.

La digitalización y la factura electrónica: Un desafío convertido en oportunidad

Si bien la inteligencia artificial sigue siendo un tema candente, en el ámbito empresarial español la digitalización es el cambio más inmediato. Sectores tradicionalmente poco digitalizados están evolucionando a un ritmo acelerado para optimizar sus procesos. Sin embargo, persiste el temor de que la tecnología reduzca el valor de ciertos roles al automatizar tareas que antes requerían intervención humana.

Un claro ejemplo de esto es el sector de los asesores y despachos profesionales, que ha experimentado una transformación significativa impulsada por dos factores clave. En primer lugar, la proliferación de software de gestión empresarial ha cambiado la forma en que se llevan a cabo las tareas contables y administrativas. En segundo lugar, la inminente obligatoriedad de la factura electrónica ha hecho que la digitalización ya no sea opcional, sino una necesidad tanto para cumplir con la normativa como para responder a las demandas del mercado.

Un estudio de hace unos meses de Cegid sobre las asesorías en España refleja opiniones divididas sobre este tema. El 54% de las pequeñas asesorías desconocía las exigencias de digitalización impuestas por las leyes "Crea & Crece" y "Antifraude". Además, un 15% aconsejaba a sus clientes no implementar la factura electrónica hasta que fuera obligatorio, mientras que un 30% ni siquiera ofrecía orientación sobre el tema. En contraste, un 33% de las asesorías más grandes ya había llegado a acuerdos con empresas de software para facilitar la transición a sus clientes.

Esta disparidad de enfoques evidencia dos maneras de afrontar el cambio: ignorarlo y esperar a que sea obligatorio, o anticiparse y convertirlo en una ventaja competitiva. Dado que la normativa hará inevitable la factura electrónica, la mejor opción es entender su potencial y sacarle el máximo provecho.

Más allá de la automatización: El asesor como experto estratégico

La factura electrónica no solo agiliza los procesos contables, sino que también mejora la comunicación entre asesores y clientes, permite un acceso instantáneo a la información financiera y minimiza errores humanos. Es decir, lejos de restar valor a la labor del asesor, le proporciona herramientas para desempeñar su trabajo con mayor eficiencia.

Este escenario no es nuevo. En 1988, la llegada del "Programa PADRE" y, en 2016, la implementación de "Renta Web" generaron temores similares en el sector. En ambos casos, se pensó que la automatización reduciría la necesidad de asesores fiscales, pero la realidad demostró lo contrario: la demanda de expertos no desapareció, sino que evolucionó hacia un rol más estratégico y de asesoramiento personalizado.

La digitalización de la facturación – y de cualquier otro proceso administrativo – libera a los asesores de tareas repetitivas, permitiéndoles centrarse en ofrecer un servicio de mayor valor añadido. Esto implica desde la planificación fiscal y la toma de decisiones estratégicas hasta el asesoramiento financiero personalizado.

En conclusión, en lugar de ver la factura electrónica y herramientas como Verifactu como una amenaza, es momento de aprovecharlas como aliados para fortalecer la competitividad, expandir los servicios y diferenciarse en el mercado. La digitalización es solo el comienzo; el siguiente gran paso será la inteligencia artificial.